Páginas vistas en total

miércoles, 10 de julio de 2019

NPS 5

Esas etapas de la vida en la que te gustan de repente otras cosas, esas etapas de la vida en la que buscas de repente cosas nuevas. Esas etapas de la vida que de repente llegan y se van, esas etapas de la vida yo las recuerdo robando su secreto, el secreto de la niebla que toca y persuade, que trastoca cómo sombra de corazón latiendo fuerte, esperando, pidiendo, ganando y perdiendo hasta que inicias una historia y luego hasta que la historia llega a su final.
No es tanto cómo ser el portador de un enigma ni cómo dar el pregón misterioso y oscuro de tu vida que pasa, que ha pasado y que luego basta o eso crees.
Descubrir por ejemplo los bares de la zona de El Huevo en la ciudad y estar en ellos hasta el amanecer y llevar después a tus amigos allí y muchos años más tarde, con un objeto de segunda mano en mi poder, volver a pasar por esos lugares y ver que nada ha cambiado y que todo seguiría igual de nos ser por dos negocios nuevos pero muy parecidos a los anteriores y en definitiva una zona que a penas ha cambiado nada en treinta años. Las mismas cervecerías, los mismos bares, los mismos lugares e incluso la misma decoración. Nada había cambiado en treinta años...¿Cómo era eso posible? ¿Los dueños eran los mismos pero mucho más viejos? ¿Se había traspasado el negocio pero nadie había tocado nada? Sobras, me alimento de sobras. De sobras de mi alma. Una especie de hechizo.
Adorable y singular unas veces y rebelde y colérico otras, el alcohol iba transformando mi personalidad y la de todos dejando una patina sucia de orgullo y de qué será de mí y de qué hablaremos luego y qué huella dejaré en esta vida tomada siempre cómo una fiesta y cómo una diversión, con vasos que se iban agrandando y con líquidos que se iban espesando y con tendencias egocéntricas a veces y megalómanas otras veces en las que preferías no hablar y guardar silencio y todo se volvía rancio pan duro del destino con las fuerzas de la tierra que amparan o separan o que dividen y unen, viejos amigos y amigos nuevos y mucha charla y mucha tontería y al final cansancio sobrevenido de tiempo y desequilibrio emocional y enmascaramiento de lo que se siente o lo que se expresa y en último extremo falsedad, falsedad en medio de una luz dorada y finalmente ser otro ya y no reconocerse hasta descansar mucho más atrás, mucho más atrás del sueño.

lunes, 8 de julio de 2019

NPS 4

Una pequeña alegría siempre viene de la mano de una mayor confianza en nosotros mismos y en nuestras propias capacidades, es curioso cómo los malos amigos y a veces la familia y siempre las personas a las que caemos mal quieren mermar nuestra confianza en nosotros mismos, quieren menoscabar nuestro poder personal.
Siempre tenemos que protegernos de las envidias de los demás por aquello que hacemos y sabemos hacer bien, los mediocres suelen siempre caer mejor que las personas que destacan. Los fracasados nos resultan simpáticos y a las personas que triunfan las ponemos bajo sospecha o acudimos a pensar que se debe todo a una buena suerte que nosotros no tenemos. Finalmente pensamos que el universo es injusto con nosotros y que nos merecemos más de lo que tenemos y más de lo que hemos tenido. El brillo de la inteligencia siempre se tiene que disimular, siempre tienes que contar la historia de que eres más torpe o menos listo que el resto, que los demás. Siempre tienes que protegerte de la insidias y las chanzas del envidioso y de su punzante aguijón, en todos los entornos, en todos los niveles, en todos los lugares. Si tienes magnetismo, tu magnetismo ofende. Si tienes una gran personalidad, tu personalidad ofende. Si hablas porque hablas y si callas porque callas, si has dicho algo porque lo has dicho y si no porque los has callado.
Existe la posibilidad de que todo se vuelva pesado al final por culpa del entorno, por culpa de no tener los mejores estímulos para nuestro desarrollo personal y moverse en esta exigencia puede ser tachado de engreimiento, de soberbia, y así es cómo nunca sabes de qué lado estar, qué posición tomar. Es lo que hay.
Creo que en el fondo hay un tema de plasticidad, todo debe fluir, todo debe tornarse más elástico, más desenfadado, no debemos ser ni tan exigentes ni tan severos. Sobre todo no debemos tratar de ser severos con nosotros mismos y flagelarnos y culpabilizarnos y por supuesto tampoco debemos hacerlo con los demás.
Incluso he llegado a pensar que tratar de extraer una lección de vida de todas y cada una de las cosas que nos suceden, también es un error.
Querer aprender siempre de los demás, pensar que nuestros contrarios son nuestros maestros que siempre nos están tratando de enseñar algo con su comportamiento, también es un error.
Esa pequeña masa gris inquieta de nuestra cabeza que espera respuestas y que nunca está en calma, también es un error.
Tratar de satisfacer a todo el mundo, tratar de caer bien a todo el mundo, también es un error.
Buscar una armonía incluso en los momentos más difíciles y desmerecerse en extremo para que todos estén bien, también es un error.
Poner a otras personas por delante de ti hasta el punto de dejarte esclavizar, también es un error.
No enfadarse a veces también es un error.
No decir las cosas que no tienes más remedio que decir, también es un error.

NPS 3

¿Qué hace falta para ser un buen filósofo? ¿Qué se necesita para ser un buen filósofo? Yo un día lo comprendí el segundo año que estudiaba Filosofía Pura por la modalidad de la Universidad a Distancia. Para empezar para ser un buen filósofo se necesita un pensamiento crítico, revisar y matizar todo lo que te enseñen, todo lo que te digan y todo lo que te cuenten o sepas o creas saber. Pero eso no es lo más importante: para ser un buen filósofo necesitas saberte al dedillo toda la historia de la humanidad. Por eso incluso ya en el primer curso de Filosofía Pura se imparten tres asignaturas de historia: la primera de toda la historia de Grecia y Roma, la segunda de toda la historia de la Edad Media hasta el Renacimiento y la tercera toda la historia desde el Renacimiento hasta después de la Segunda Guerra Mundial y el resto más o menos te lo sabes ya.
Te sucede algo alucinante después de estudiar tres asignaturas de historia. Te das cuenta de que la historia de la humanidad es la historia de la muerte y del nacimiento de las clases sociales. Las clases sociales nacen, crecen, se desarrollan, se reproducen y desaparecen, son cómo un ser vivo, ésto es en parte la Dialéctica de Hegel.
La Revolución Francesa acabó con la nobleza y con el poder de la nobleza y ahora las clases nobles son un producto residual, ornamental.
La burguesía nace en algún momento de la Alta Edad Media pero no es hasta la Revolución Industrial que se muestra en todo su poderío y esplendor y luego va decayendo con las sucesivas guerras mundiales y crisis energéticas y al final de la crisis sistémica del capitalismo del año 2008, se convierte en producto residual, ornamental.
Su consecuencia directa es que las clases medias se adelgazan, se hacen mínimas y tienden a desaparecer.
Luego está el tema de la cada vez mayor concentración de capital en pocas manos y la de los oligopolios extractivos a través de las crisis de deuda
Y en algún momento de la cuarta revolución industrial que estamos viviendo ahora sólo quedará una clase social: el precatariado o los que viven en precario y unas élites financieras y bancarias y políticas intrínsicamente unidas entre sí de las que cada vez menos sabremos nada.
Y éste será el nuevo mundo hasta que el marcador se ponga a cero.
Y entonces volvemos todos a empezar porque todo es cíclico, ciclos de creación, renovación y destrucción. Lo nuevo nace, desparece lo viejo. Lo viejo puede ser algo conocido pero en el fondo siempre es algo distinto. Lo nuevo que nace puede tal vez haber ocurrido ya.

NPS 2

No hace mucho escribí un cuento, se titulaba "Cuando había examen el lunes" y en el narro mis experiencias de mal estudiantes que saliendo de fiesta todo el fin de semana sabía que no había estudiado lo suficiente para aprobar el examen del lunes y se sentía culpable. Fue entonces un día ya de calor, en las zonas de copas de El Cuadro de mi ciudad, cuando acuciado por un sentimiento de culpa sin igual me adelante a mi azoramiento y me dispuse a escribir un buen poema, pues sabía que yo para eso valía, pues sabía que un día la literatura sería mi futuro cómo así luego fue. El suceso es curioso porque en uno de los bares, muy borracho ya, comienzo a escribir un poema titulado "Botella y yo" y que versaba sobre el alcoholismo y tras acabarlo aparece cómo por arte de magia el chaval más empollón y más estudioso de mi colegio y le comento que voy a suspender el examen del lunes pero que al menos he estado escribiendo un poema. Entonces el empollón del colegio lee mi poema titulado "Botella y yo" y le parece malísimo y me advierte de que tenga cuidado porque no sólo puedo acabar mal en la vida si no completo mis estudios sino que además tampoco era tan probable que pudiera vivir de la literatura. Fue el mejor consejo que me han dado en la vida y desde entonces no he dejado de estudiar, a mi ritmo, sin agobios, pero no he dejado de estudiar nunca, incluso soy siempre de los desempleados que se animan a hacer un cursillo del paro...Y veo curioso que en esta vida, a pesar de los estudios, a pesar de reunir cierta calidad literaria, sólo haya conseguido vivir en precario formando parte de esa nueva clase social que existe ahora y que se llama el precatariado ( los que viven en precario) deduciendo entonces que en esta vida me tendría que haber tenido que esforzar más...¿Pero cómo le irá ahora al empollón de mi clase? No volví a verle nunca más y pienso ahora que ni siquiera estará en el país, cómo todas las personas que han prosperado.
Cuando abandoné mis estudios de Filología Hispánica los seguí estudiando a distancia. Cuando abandoné mis estudios de Filosofía Pura los seguí estudiando a distancia. El problema es que luego abandoné también los estudios a distancia, pero no está mal para un fulano que tardó en sacarse el bachillerato ocho años y encima en la modalidad de estudios nocturnos...¿A qué me he dedicado realmente en esta vida? ¡A la fiesta, a beber y a las mujeres! Pero sobre todo a la literatura, que ha sido mi gran pasión y mi manera de ser único y diferente.
Nunca olvidaré que en un grupo literario de mis primeros años de la universidad todos teníamos que leer el cuento que habíamos escrito y cuando acabé de leer el mío alguien me dijo:
--José Ángel, a nadie le importan tus problemas.
Y es la verdad, a nadie le importan tus problemas y yo creo que por eso se escribe.

NPS 1

Ciertamente mis ojos estaban contaminados por la tragedia del mundo y de mi país, sin duda escuchaba hablar a los demás pero no podía interpretar nada más allá de sus palabras. El lenguaje se había concentrado de tal manera que la comunicación se hacía difusa y veleidosa. No era exactamente estar inmerso en la superficialidad pero era el espejo oscuro de las emociones de unas almas contritas y pseudo amargadas en un entorno que nunca era el más favorable, que nunca era el más óptimo.
Los comercios cerrados, los bares vacíos, la ciudad ni dormida ni maldespertada, la ciudad herida y confabulada, inestimable pero ausente, lejana e íntima a la vez.
Entonces llegó mi amigo Manu, con su metro noventa, su pelo engominado y su ropa de dandi. Entonces llegó mi amigo Manu con su ego descomunal. Nos sentamos en una mesa de un bar lujoso del Pasaje Gutiérrez y esperamos que llegara el arquitecto y por fin el arquitecto llegó con sus grandes barbas blancas y sus pintas de bohemio y sus veinte años mayor que nosotros y traía adminículos y enseres de diseño y dibujo y sacó un folio de una carpeta y trató de explicarnos algo, un proyecto que tenía para la Junta de Castilla y León y por el que le iban a pagar mucho dinero. Todo se tornó surrealista y no sólo porque hubiéramos bebido, el arquitecto se expresaba pero nosotros no podíamos entender nada, nada tenía sentido.
Luego la camarera teóloga de izquierdas que se pensaba que Jesucristo era comunista, diez años mayor que nosotros y considerándonos completamente párvulos de la vida. Aquel bar de ambiente latino y música suramericana en dónde poder sentarse largas horas y beber cervezas fuertes a buen precio. La camarera era medio novia del profesor de ética del instituto Garibaldi que salía con nosotros y nos consideraba sus pupilos preferidos, nos enseñaba los exámenes de nuestros compañeros de curso que llevaba en su zurrón y todos hacíamos ácidas críticas y nos reíamos mucho. Nos creíamos todos muy listos por escribir poemas en papel de estraza.
El bueno de Gonso a veces se venía con nosotros, le llamábamos así porque era realmente feo. Se metió en el partido socialista para poder ligar y lo consiguió completamente. Su hermano también era muy feo y se metió también en el partido socialista para poder ligar y salió al final con una chica muy fea pero con un cuerpazo. Charlie, el que luego se iría a trabajar con una oenegé a África, nos llevó al bar donde trabajaba la novia del hermano de Gonso y era verdad que era muy fea, pero también que tenía un cuerpazo. Veinte años más tarde me encontré con Gonso trabajando de guardia jurado en un aparcamiento de la calle Gondomar, ya no era tan feo, se había casado y tenía dos hijas, los socialistas cuando llegaron al poder le fueron consiguiendo buenos trabajos, él estaba harto de la política, decía que se había convertido en una cadena de favores. Lamenté entonces no haber sido militante de ningún partido pues cualquier partido político cuando llega al poder lo primero que hace es colocar a su militancia, a los más importantes con cargos a dedo y a los demás con puestecillos en la administración y el funcionariado en los que trabajar era estar sin hacer nada y criticando a los demás. Para mí el mejor de todos fue Charlie que no se sabía si era un buen cristiano o un buen socialista pero que acabó sus días en la regiones más pobres de África ayudando desinteresadamente a los demás, no era nada egoísta ese chico y era también bastante feo pero no le importaba quizás porque medía casi dos metros y sabía que las mujeres te acaban perdonando que no seas de los más guapos si tienes una buena estatura, y por algo será.
En la zona de Copas de El Cuadro creí haber ligado con una camarera un sábado y quedé con ella al día siguiente, que era domingo y su día libre.
--No voy a estar--me dijo ella.
--Yo te esperaré de todas formas--dije muy orgulloso.
El domingo estaba en uno de los lujosos bares de la zona del Pasaje Gutiérrez donde había quedado y la camarera no se presentó. Yo llevaba un cuadernillo con mis mejores poemas pasados a máquina para tratar de seducirla pero ella nunca llegó. Las que sí aparecieron fueron María Perro y María Caracerda, las dos marías porquerías cómo las llamábamos en la ciudad pero que sin embargo estaban enamoradas las dos de mí y al mismo tiempo me odiaban. Y yo les gustaba precisamente porque no las hacía ningún caso ni quería nada con ellas, a las mujeres siempre no hay quién pueda entenderlas. María Perro se interesó verdaderamente por mis poemas y sobre todo por uno que había escrito hace poco titulado "Lo que debes saber es conocido" en el que trato de expresar que nunca hay nada nuevo bajo el sol, que todo lo que nos enseñan ya ha sido enseñado antes y una y otra vez y una y otra vez y que la educación, al fin y la cabo, es control social y deformación de la mente. María Perro se admiró verdaderamente de mi poema y veinte años después, cuando vivía en Madrid, me quise acostar con ella pero se acordó de que me había pasado la vida despreciándola y me dio calabazas pero muy a su pesar, pero haciéndose daño a sí misma. Las mujeres, que son así. Poco tiempo después me enteré de que estaba liada con un profesor de dibujo mucho mayor que ella. María Perro era de una familia muy rica, sus padres tenían cadenas de hoteles y de haberme casado con ella nunca me hubiera faltado de nada. En cuanto a María Caracerda era hija de un médico psiquiatra que no paraba de hablarle muy mal de mí, por lo que el interés por mi persona crecía y crecía. Acabó saliendo con un estudiante de Derecho que tenía una Vespa y que también escribía y no sé si se llegó a casar con él, que yo creo que no. Con el tiempo las dos Marías dejaron de ser amigas.
El problema es que había que tener cuidado de no pasarse de machote, porque entonces los chicos teníamos que ser muy machos pero tampoco había que caer en los excesos. Lo estoy pensando porque me acuerdo de mi amigo Tino, el que tenía una panadería en las casas rosadas y que siempre que se emborrachaba quería que nos peleáramos con él, en plan amigos, en plan juego. Pero luego Tino te atizaba de verdad y un día haciendo el tonto me puso contra las vallas del parque y me dio una buena tunda pero sin tocarme la cara, llegué a casa con moratones en el pecho y en el estómago y con muy mal cuerpo, pero no vomité pese a haber bebido mucho. Ese nivel del alcoholismo que te pide pegarte con la gente yo nunca lo he tenido y creo además que fue la fase de una época, la gente se emborrachaba y buscaba pelea y la excusa podía ser el fútbol, una mujer o la política pero el caso es que había siempre que buscar pelea, era en cierta manera una exigencia de la conformación del español bien machote, yo siempre trataba de mantenerme al margen, pero más por inteligencia que por prudente.

domingo, 25 de marzo de 2018

DESPUÉS DE UNA LLUVIA MUY FINA

La tranquilidad que te agobiaba deja paso a los sentimientos que también te agobian y no encuentras la paz ni el descanso de tu alma, transcurre todo y todo transcurre y sientes que es así pero que nada fluye, todo movimiento es forzado, toda emoción es forzada y nada es natural, nada es espontáneo, estás debajo de una losa.
Ha salido el sol pero cae una lluvia muy fina y ese momento ya lo has vivido, ya has vivido que ha salido el sol pero cae una lluvia muy fina y sin embargo eso no te cansa lo que te cansa es que siempre sea todo de esa manera que es previsible pero que de no ser así realmente lo que sucede es que puede ser peor y entonces ves que emocionalmente no le queda a nadie ya ninguna salida.
Entonces los pensamientos se vuelven negativos...¿Por qué esta condena de pesimismo a la fría luz de la inteligencia? Unos piensan que a eso se le llama madurar y otros piensan que a eso se le llama hacerse viejo y lo que piensen todos los que no piensan cómo tú debería darte igual, pero no te da lo mismo, el hombre es un ser social.
Planes para esta tarde.
Planes para mañana.
Planes para la semana que viene.
Organizarse, tener que organizarse, tener todo previsto, mucha prudencia y mucho miramiento y mucha precaución y toda precaución es poca y mucha cabeza fría y mucho autocontrol y mucho repensar y racapacitar y tener en cuenta las consecuencias, y así la vida se vuelve muy tediosa y así la vida se nos vuelve aburrida.
Y no vives.

LOS AÑOS DE LOS POEMARIOS

Reaccionas ante el mundo, no estás hecho de diademas de tela. Reaccionas ante las inclemencias que se estiran cómo gomas y se sueltan y te alcanzan y que son varias y que no vienen después del sopor. Sabes lo que estás contando pero no sabes lo que estás contando y no lo dices pero te dulcificas y luego todo pasa. No estás bien, has estado mejor. No te encuentras mal, también has estado mejor.
SIENTES QUE TE FALTA AQUELLO QUE SE LLAMABA INSPIRACIÓN Y QUE TE ACOMPAÑÓ POR MUCHO TIEMPO, TE FALTA CONCENTRARTE y ahora estás instalado en la rutina de los seres vulgares y no haces nada, y ahora estás instalado en la rutina de los seres vulgares y nada haces y unas campanas da el reloj o mejor oyes que el reloj te da unas campanadas pero el reloj no te da las campanadas a ti, el reloj da las campanadas porque es una máquina pero tú no cuentas, el mundo no gira a tu favor, no eres el centro de todo el universo, no, ya no lo eres, ahora eres humilde, ahora eres muy humilde y esperas un gran evento en el mundo y no sabes por qué y ahora es tiempo de espera del gran evento mundial y estás en ascuas y tus poemarios rotos y esparcidos y tus poemarios destruIdos y tus poemarios olvidados y vacuos, ya no eres el gran poeta que habías sido y ya no quieres serlo, la poesía te cansa porque antes no había espacio para nada más, no había nada más importante que el arte y te parece que con eso has malgastado tu vida pero aunque también te has divertido podría haber sido no todo igual podría haber sido no todo de otra manera y ahora qué, ahora da igual y no sabes por qué pero las cosas importan menos, hay una fábula sin moraleja en medio de ella hemos caído y nos cantamos y contamos y luego nos duele todo, y luego nos duele la espalda.